Ante las propias narices cómo ojos de la vendedora del almacén donde acostumbro habitualmente ir de compra de los atuendos de oficina para mís chicas colombianas que me protagonizan y escenfican asolas y junto con mí mis fantasías eróticas de ejecutivas universitaria, en que tiene un buenisimo, sabrosisimo, riquisimo, apetitosisimo, espectacularisimo, deleitosisimo, deseadisimo, deliciosisimo, fascinadisimo, monumentalisimo, ardientisimo, calientisimo, excitadisimo, incitadisimo, asimismo atraidisimo cuerpo corporal que usa traje de uniforme de trabajo de vendedora. Se me para y pone duro, enorme, gigantesco inclusive aumenta la intensidad del tamaño al hincharse e inflarse el glande de mi pinga en que me ayuda y permito que me masturbe al dispararle encima de ella toda mi paja y polvo en todo su traje y cara que sonriendome mirandome fijamente queda encantada hasta lamiendose la paja y polvo que cae en su cara completamente por lo que le disparo de paja y polvo y mucho más hoy por hoy en que acaricia, manosea, masajea, toca, agarra, sujeta, disfruta, goza, apasiona, desea, deleita, fascina, excita y por supuesto queda complacida por mí en que quedo bañadisimo en bastante sudor que me recorre corporalmente desde la misma cabeza hasta los mismos pies finalizo en persona cómo en vivo y a todo color que lo hago consensuada y aventuradamente con la propia vendedora del almacén en que suelo acostumbrada y habitualmente adquirir los atuendos para mís chicas colombianas que son también mís ejecutivas universitarias hoy día y mucho más para mí y solamente para mí.