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Categoría: En el Trabajo

Trío con mis empleadas

Por orden de la empresa...tuve que hacer recorte de personal; de pronto tenia que decidir entre dos chicas que ocupaban la misma posición, no era difícil.Alejandra; una chica de unos 20 años, era la menos productiva,además nunca nos llevamos bien, no es bonita, aunque tampoco fea, gordita y su principal atractivo son sus tremendas tetotas, las mas gordas y grandes que había en la oficina,aunque no tenia nada de nalgas, un trasero ancho pero plano...y estaba doña Silvia; una mujer de unos 40 ella si era fea, delgada, vestía muy coqueta a pesar de ser casada,muy provocativa y muy eficiente en su trabajo; así que decidí dar de baja a Alejandra, en la oficina al conocer su despido..Alejandra me suplico que no la dejara sin empleo, que lo necesitaba mucho y que era capaz de hacer cualquier cosa por conservarlo...cualquier cosa me dijo...era claro a que se refería con eso, su mirada lasciva lo dijo todo, le dije que no...que no podía cambiar de decisión.

Ella rodeo el escritorio y se hinco frente a mi, empezó a sobar mi verga sobre el pantalón, suplicándome una oportunidad..la verdad es que Alejandra no me resultaba atractiva a pesar de sus tremendas tetotas,pero sus caricias provocaron que la verga se empezara a poner bien dura, deje que la sacara del pantalón y permití que empezara a lamerla, me miraba coqueta y abriendo la boca empezó a chupármela con ganas, que rica mamada me estaba dando, se la metía completa a la boca, mis 17 cm de dura y tiesa carne se la metía toda a la boca, jamas pensé que Alejandra fuera tan buena mamadora, la chupo ansiosa, golosa, experta...no se detuvo hasta que logro que yo eyaculara, la vi tragarse contenta mi semen, toda mi leche la saboreo hasta la ultima gota, la limpio y la guardo de nuevo...quedamos en vernos a la salida para reafirmar su puesto dentro de la empresa.

Ni hablar, tenía que despedir entonces a doña Silvia; así que ahora tenía frente a mi a la señora, que escuchaba como tenia que irse...aceptó sin protestar, pero me miraba maliciosa...se desabrochó la blusa y se sacó las pequeñas tetitas del brassiere, se las sobaba bien cachonda, sonriéndome coqueta y humedeciendo sus labios con la lengua, la verdad es fea, muy maltratada de la cara aunque usa demasiado maquillaje, pero tiene algo doña Silvia que provoca, quizá como se viste, como se comporta, es una señora bastante provocativa...

Igual que Alejandra rodeo el escritorio, ya tenía de nuevo la verga parada, cogerme a dos mujeres distintas el mismo día, no es algo que suceda frecuentemente, se sentó en mis piernas, la pequeña y corta mini se le alzó dejando ver perfectamente el pequeño triángulo de encaje blanco de la tanga que usaba, el brillo de la likra de sus pantimedias le hacia los muslos delgados más excitantes, acaricié esas esbeltas piernas mientras ella me besaba en la boca de una manera bastante excitante, su lengua lamia mis labios y mi lengua de un modo realmente cachondo, que me erizaba la piel, sobe su entrepierna, el encaje que cubría su conchita que se sentía calentita, ella separo complaciente las piernas para dejar que yo sobara su coño, sin dejar de besarme cachonda..
Me puso las tetitas pequeñísimas en la boca y se las chupe goloso, desesperado, mordiéndoles ella reía divertida y se quejaba delicioso, con una vocecita encantadora...

-Lástima que tenga que irme ¿no jefe?...si no...mhh...lo que haríamos en esta oficina...ohh...mi esposo no me atiende como lo nececito...y...yo...pues soy una mujer muy...ardiente...muy caliente y complaciente...¿seguro que desea que me vaya?...puedo ser muy buena con usted señor...ohh...siento su verga bien dura jefecito...

La apoye sobre el escritorio, ella complaciente se dejo acomodar, estaba bien caliente...la señora es muy provocativa, las zapatillas negras con rojo que usaba le daban un aspecto corriente, vulgar...de puta, le alcé la mini y le baje las pantimedias a las rodillas, ella me daba la espalda, giraba el rostro para verme sonriéndome con esa amplia sonrisa suya, arqueaba la espalda y paraba mas su pequeño pero excitante trasero, tiene unas nalgas pequeñas, aguaditas y arrugadas por su edad, pero me parecían tan suculentas, tan sabrosas...

Le puse la verga entre los carnosos y peludos labios vaginales, sentí su calor y su humedad rodeando la cabeza hinchada...

Se la deje ir de un solo empujón, de un solo golpe le hundí la verga en ese rico y sabroso coño suyo, ella se quejo, gimió y jadeo complacida al sentir mi tranca hundirse dentro de ella, la sujete de las pequeñas tetitas y comenze a bombearla desesperado, con fuerza y violencia, sus nalguitas temblaban bien rico y se oía delicioso el sonido de mi verga al entrar y salir de su concha sabrosa.

-Agh...si...si...así...así jefe...agh...así...ogh...que vergota tiene,agh..ya lo imaginaba así de grande y gruesota...ogh...siento como me abre toda...agh

Me la follé sobre el escritorio, que rico se movía, que sabroso meneaba las nalgas, al entrar mi verga en ella, aflojaba la vulva y al salir, la apretaba de una manera que pocas veces antes había disfrutado, de verdad que doña Silvia era muy experta y le encantaba el sexo, eso era evidente...que rico me engullía la tranca, que salía toda babosa de sus jugos,mis huevos se balanceaban chocando contra ella de un modo excitante, la tumbe sobre la alfombra y la monté, ella se abría de piernas de una manera sorprendente, muy flexible, nos besábamos en la boca apasionados, que rico besa la señora, le chupaba las tetitas sin dejar de embestirla con fuerza, sus quejidos y sus gestos me enardecían aun mas...

La sujete de los tobillos y le abrí y alcé mas las piernas y la follé riquísimo, en esa posición tenia su raja a mi disposición, mas abierta para mi...sus vellos púbicos se sentían tan ricos, tan deliciosos al rozarme a mi...no aguante mas, eyacule dentro de ella lo mas profundo que pude, tengo 38 años y divorciado, tenia un tiempo sin sexo, así que estaba bien cargado de leche, a pesar de la que me había sacado Alejandra...eyacule copiosa y abundante en el interior de dona Silvia que recibía mi leche con una amplia sonrisa, mostrando sus dientes blancos, me levante, mi verga colgaba llena de mi semen y sus jugos, ella sonriente y coqueta se hinco frente a mi y sujetando mi verga, empezó a chuparla, limpiándola perfectamente, la ayude a acomodarse las ropas, ella intento asearse la concha toda batida de mis mocos, pero yo le subí la tanga acomodandosela y apretándosela contra ella, le acomode las pantimedias...

-No te limpies mis mocos Silvia..quiero que tengas mi
Semen...mi olor...llévate mi leche contigo...oh...que rico
Coges Silvia...me sacaste la leche como nunca antes...

Ella sonriente se acomodo las ropas y me beso en la boca mimosa, como gata se me untaba, lamió mis oídos y con esa voz cachonda que tiene...

-No me corras Antonio...mmhh...te prometo divertirte mucho...dejare que hagas conmigo lo que se te antoje, me gusto como me la metiste...la tienes bien rica...¿si?...

-No me corras por favor...mira que nececito mucho el empleo...¿puedo verte a la salida mi amor?..quiero ser una buena mujer contigo...¿si?...¿puedo verte a la salida?

Ya en el auto; Alejandra me miraba interrogante, no estaba segura de conservar el empleo y quería ya convencerme, me pregunto porque no nos íbamos ya, le dije que esperábamos a doña Silvia; ella sabia que alguna de las dos tenia que irse...

Ya con doña Silvia en el auto, nos marchamos, sabían aunque estaban sorprendidas, lo que yo planeaba, ninguna de las dos esperaba que la otra supiera que había hecho para quedarse, les explique lo que sucedía...lo que cada una había hecho y el dilema en el que estaba...pero que si las dos se portaban bien haría todo lo posible por que ninguna se marchara.

Aliviada la tensión, las dos rieron...nunca habían hecho un trío pero no se negaron, pasé a la farmacia y compre condones y lubricante; iba a aprovechar la situación...jamas había estado con dos hembras al mismo tiempo y deseaba hacerles sexo anal a las dos, sin importar si lo practicaban o no...

Ya en el Motel, las dos se aplicaron, sacaron a relucir sus mejores armas de seducción, era una competencia personal entre ellas, no para quedarse con el empleo, sino para demostrarle una a la otra quien era la mejor...y yo...pues encantado me deje querer por esas hembras calientes.

Silvia tenia experiencia anal, le gustaba practicarlo, así que no puso objeción cuando se lo pedí...no así Alejandra, que al ser mas joven era mas inexperta y nunca había sido follada por el culo, pero no se quiso quedar atrás y permitió que la estrenara, que delicia fue verla llorar, hacerla gritar cuando le rompí su rico culito, pero se movía bien rico una vez con la verga bien dentro de su recto...las llene de leche a las dos, pues no use condón, me excitaba montarlas al natural, el esposo de Silvia le llamo al celular mientras yo se la dejaba ir con fuerza por el culo, ella contesto amorosa...logrando apagar los quejidos, aun así no los evitaba del todo, yo excitado detrás de ella se la dejaba ir todavía mas fuerte y rápido, me excitaba saber que su esposo estaba detrás de la línea sin imaginar que su esposa le estaba dando las nalgas a otro, estuvimos unas cuatro horas y después las lleve a casa...

No despedí a ninguna..y ahora, tengo a mis putitas para gozarlas a la hora que quiero, las dos son muy complacientes, pero me gusta llevarlas al hotel y follarme las a las dos al mismo tiempo, aunque a decir verdad..doña Silvia me gusta mas para coger, es mas puta quizá por madura.
Datos del Relato
  • Autor: Antonio
  • Código: 27629
  • Fecha: 05-07-2013
  • Categoría: En el Trabajo
  • Media: 6
  • Votos: 23
  • Envios: 0
  • Lecturas: 3271
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